Hipnosis odontológica. Mi experiencia.

Los Alumnos del curso “Tendencias hipnóticas en la Odontología”, que brindo mediante el sistema de e-learning en Minessotta, me reclaman desde hace tiempo el adelanto del tratado de la hipnosis odontólogica (Hipnodoncia, o como yo la llamo psicodentopraxis) que he creado y patentado, la “hipnosis Cartier – Lukakis” . Para ellos y mi ex asistente vienesa Margarethe Schenk , va este adelanto del texto “Hipnodoncia para salir de la crisis”, de próxima publicación..

Esta terapia solamente se puede utilizar en adultos.

En el consultorio odontólogico, la presencia del psicólogo no debe generar contaminación, por lo que recomiendo a mis discípulos concurrir aseados esa jornada

El hipnotizador se colocará entre el odontólogo y el paciente, que se encontrará recostado en el sillón, no más allá de los 45 grados de inclinación.

“…..en el primer acercamiento, se recomienda hacer una broma al paciente, a fin de romper el mutismo natural: yo generalmente utilizo dos:

1) “Qué cara de cagado en las patas que tiene Ud.”

2) “Duérmase tranquilo que mientras Ud. permanezca inconciente le fotografiaré los genitales”

Luego debe irrumpirse en una carcajada cómplice.

Se observa que en la primer broma apelamos a regresar al paciente a la etapa anal, mientras que en la segunda le hacemos patente el miedo a la castración que aparece en las intervenciones odontólogícas. Estas bromas en pocas oportunidades no surten efecto, como me sucedió en el caso de un paciente que había perdido sus testículos (Ver mi opúsculo: Alexis Wernich: Testikel psycotherapy ohne Drogen )…..”.

“Pídale al paciente que siga sus instrucciones:

Póngase cómodo y lentamente cierre sus ojos. Ciérrelos y no haga trampa de abrirlos.
Comience a respirar de manera profunda……lentamente……con la panza ……..lento…..lento…..hasta el fondo…….lento……con la panza…..hasta el fondo….”

“Sienta el aire penetrando en sus pulmones, si quiere puede abrir la boca, puede mover los dedos, puede tirarse un gas, relájese”

“Piense en una mujer bella o en un hombre bello, de acuerdo a su orientación sexual. Vealo a él o a ella, y luego vea a los dos, fornicando en su presencia, Ud. es un voyeur, vea….sienta…..sienta…..de pronto por la espalda lo sorprende a Ud. un oso traicionero…..sienta…..lento…..hasta el fondo…..”

“Ahora voy a contar hasta 145 en idioma Quechua, y Ud. se irá relajando cada vez más, relaje las piernas, luego el abdomen, trate de no despedir más gases, relaje la espalda, puede seguir pensando en el oso cariñoso si le gusta la imagen.”

“Ud. ahora está muy relajado. Quédese en esa sensación de placer y relax hasta que yo le pida que se despeje”

Algunas observaciones:

Es posible que algunos pacientes ingresen al consultorio ya hipnotizados, mediante la auto – hipnosis o a través de la actuación no profesional de un hipnotizador callejero. En estos imprevistos, previo a la hipnosis nuestra se recomienda despertarlos (en casos de hipnosis profunda ayuda masajearles las mejillas levemente), y en todos los casos señalarles de manera enérgica “En este boliche el único que hipnotiza soy yo”.

Evaluación previa del sujeto a hipnotizar

No lo considero necesario. El buen hipnotizador hipnotiza hasta un pájaro volando.
Por razones de protocolo odontólogico, el hipnotizador u odontohipnólogo entrevista al paciente una semana antes de la intervención.
Allí sugiero se lo interrogue siguiendo el cuestionario de Snicher

1) ¿Está satisfecho con someterse a la hipnosis?
2) ¿Teme que algo desagradable feo o maloliente pueda ocurrirle en el tratamiento odontológico?
3) ¿Se siente con sueño al concurrir habitualmente ?

Cualquiera que sea la respuesta, generará un diálogo con el paciente. Si responde a la pregunta dos que si, se le pedirá que amplíe, lo que le permitirá realizar una catarsis de experiencias previas, y llegar a la sesión de hipnodoncia más relajado.

En mi experiencia, visto los nada óptimos resultados alcanzados por la hipnosis tradicional en la “Cátedra de Hipnosis Odontológica” de Napoli (Ipnosi in Odontoiatria), desde 1995 acompaño esta primer entrevista con porciones de pastafrola de dulce de membrillo (el dulce de batata potencia la neurosis, Ver Haffmann – Luckos: Süßigkeitneurose der süßen Kartoffel) y café descafeinado. A veces le convido al odontólogo.

Los resultados de la entrevista prehipnótica con pastafrola son abrumadores: durante la experiencia semanal en el Hospital Odontológico Carole Piyard de Provence, Francia, se captaron 290 sujetos hipnotizados, de los cuales finalizaron el tratamiento eficazmente 270. 10 rechazaron acercarse a la sesión de hipnosis, 2 padecían demencia severa, 4 tuvieron problemas con la obra social , y los 4 restantes padecieron regresiones a vidas pasadas en mitad del tratamiento de conducto .

Para contactarse con el Lic. Carlos Sacatrauma en Viena: Wienzeile 1986, PB O.

Lecturas sugeridas:

Arturo Snicher: 1000 modelos de cuestionarios psicológicos fáciles, Tandil, 1985, Editorial Ziquiz
Haffmann – Luckos: Süßigkeitneurose der süßen Kartoffel, Vienne, 1964, Edit. Karl Lugercien
Giuseppe Fullani et Colaborattori: Ipnosi in Odontoiatria, 2003, Napoli, Edit. Palermo Di Novi
Karl Sacatrauma: Alexis Wernich – Testikel psycotherapy ohne Drogen, Berlin, 1981, Edit. Sollen Grimm.
Carlos Sacatrauma : Hipnodoncia para salir de la crisis, con prólogo de Lic. Gilda Biondi de Marrone, inédito.

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Pacientes intrahospitalarios con diagnóstico presuntivo de psicosis. Abordaje novedoso.

(Por el Lic. Carlos Sacatrauma) A pedido de algunos colegas y de una voz metálica que escucho a la hora del crepúsculo, transcribo aquí algunos apuntes para el tratamiento de estos pacientes en espacios innovadores.

De manera global se observa que los ámbitos tradicionales utilizados como referentes externos del trabajo en los tratamientos y estrategias terapéuticas múltiples para el tratamiento del paciente intrahospitalario con diagnóstico presuntivo de psicosis, son diversos: reuniones de interconsultas, las de equipo, diseño de estrategias terapéuticas entre colegas, médico director, grupo interdisciplinario. Yo he innovado durante mi experiencia en el Hospital Braulio Torda de Buenos Aires, incorporando como espacio terapéutico al grupo de atorrantes de la esquina más empedrada de la zona.

Lo terapéutico de este espacio de chantas y vagos de esquina está en la posibilidad de una labor coordinadamente más alegre, menos formal, y de un posicionamiento distinto de cada uno de los co – terapeutas, de acuerdo a la posición del sol en invierno y en relación a la sombra en verano.

Se decidió junto con el equipo profesional y el dueño del Bar “La Esperanza Roja” , aplicar musicoterapia en los pacientes que pasaran por allí, como modalidad diferente de acceso al psiquismo del sujeto y la sujeta. Este abordaje mediante el discurso no verbal y el uso de la guitarrita terapéutica generó interacciones positivas dentro del equipo y los pacientes, hasta que se consensuó entre los cinco pacientes tratados y el Coordinador de la experiencia, el Lic. Beneti, la expulsión de uno de los integrantes de la terapia (un nanoterapista), al gritarle “culona” (sic) a una mujer de la Policía Federal que cuidaba la zona.

La terapia continuó desarrollándose regularmente durante todo el año, interrumpida solamente los días de lluvia y cuando alguno de los terapeutas se alcoholizaba involuntariamente. Luego de seis meses y hacia el final del año, los pacientes habían alcanzado equilibrio y cada uno continuaba con su psicoterapia individual. De los cinco pacientes, cuatro habían egresado con su grupo familiar y el restante tenía salidas junto con un acompañante terapéutico pelado.

Para las fiestas de fin de año el grupo se volvió a unir y armó un equipo de fútbol entre pacientes y terapeutas, al que, los pacientes insisterion en llamar “Los Sacachispas de Sacatrauma”, en mi honor. Tuve oportunidad de regalarles las camisetas, de color verde manzana, símbolo de la esperanza, y color que comprobé relaja las tensiones durante la competencia. Al arquero lo vestimos de negro, como corresponde a la terapia tradicional de arqueros, complementando su rol de jugador – nojugador, objeto sexuado – objeto asexuado.

Los resultados de este trabajo, que diera origen a mi conocido paper “Zehn Gründe, Wein zu nehmen” refuerzan el criterio de otros colegas y académicos que plantean la existencia de subgrupos dentro de los distintos pacientes de los Hospitales con error diagnóstico, lo que contribuye a reorientar la terapia en un sentido pre-co-re-asertivo, a la vez que se forman lindos grupos humanos y se hacen amigos.